En las calles del Gran Santo Domingo es habitual observar restos de cemento adheridos al pavimento y a las aceras, huellas visibles de construcciones recientes o en proceso de edificación en la zona urbana.
La vía pública en muchos casos se utiliza como mezcladora de materiales o espacio de depósito de tablas, blocks y otros elementos de construcción, residuos que al finalizar los edificios o viviendas se quedan amontonados y afectan tanto la estética urbana como la movilidad de peatones y conductores.

