La institución desarrolla acciones de sensibilización con entidades públicas, empresas y equipos territoriales, además de impulsar iniciativas para prevenir las uniones tempranas y los embarazos en adolescentes.
*Santo Domingo*.- El Ministerio de la Mujer continúa ampliando sus acciones de prevención de la violencia contra las mujeres mediante jornadas de sensibilización, espacios formativos y alianzas con instituciones públicas, empresas y organismos internacionales, con el propósito de promover una cultura de igualdad y fortalecer las capacidades de respuesta frente a esta problemática social.
Las iniciativas, desarrolladas a través de la Dirección de Prevención y Atención a la Violencia durante la última semana de octubre, incluyen actividades con el Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria (CESAC), el Ministerio de Interior y Policía, Grupo Ramos y equipos técnicos de las oficinas territoriales de la institución.
Estas intervenciones forman parte de los esfuerzos institucionales para acercar la prevención a los espacios donde las personas trabajan, conviven y se relacionan cotidianamente, reconociendo que la violencia contra las mujeres no constituye un problema exclusivamente privado, sino una expresión de las desigualdades de género que requiere respuestas colectivas y sostenidas.
La agenda desarrollada procura que la prevención trascienda los mensajes de sensibilización y se traduzca en mayores conocimientos, capacidades institucionales y compromisos compartidos. Desde esta perspectiva, la participación de distintos sectores resulta fundamental para identificar situaciones de riesgo, cuestionar comportamientos que normalizan la violencia y promover relaciones basadas en el respeto y la igualdad.
*Prevención desde las instituciones y los territorios*
Entre las actividades realizadas figuran jornadas formativas dirigidas al personal del CESAC en La Romana, orientadas a fortalecer las competencias de prevención de la violencia contra las mujeres. Estos espacios permiten incorporar la perspectiva de género en ámbitos vinculados a la seguridad y al contacto cotidiano con la ciudadanía.
El informe institucional también recoge una charla desarrollada con Grupo Ramos y una jornada junto al Ministerio de Interior y Policía, como parte de la articulación con actores de diferentes sectores para ampliar los espacios de conversación y sensibilización sobre la violencia de género.
La vinculación del sector empresarial con estas iniciativas reviste particular importancia, debido al papel que desempeñan los centros de trabajo como espacios de convivencia y socialización. Promover conocimientos sobre las desigualdades y las distintas manifestaciones de violencia contribuye a generar ambientes laborales más conscientes de los derechos de las mujeres.
En el ámbito territorial, la Dirección desarrolló un espacio de capacitación virtual con la Oficina Provincial de la Mujer de Montecristi, enfocado en fortalecer las competencias de prevención de la violencia. La iniciativa se inscribe en los esfuerzos por acompañar a los equipos que trabajan directamente con las comunidades y conocen sus dinámicas sociales.
Este trabajo territorial cobra especial relevancia al considerar que las situaciones de violencia pueden manifestarse de formas diferentes según las condiciones económicas, familiares, culturales y sociales de cada comunidad. Por ello, la formación del personal que trabaja en las provincias constituye un componente importante para acercar las estrategias preventivas a las realidades locales.
*Alianzas para proteger a niñas y adolescentes*
Otro de los avances registrados fue el lanzamiento de la segunda fase del proyecto regional «Acelerando la prevención de uniones tempranas y embarazos en adolescentes», desarrollado junto al Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), con especial atención a la región Ozama.
Esta iniciativa incorpora a la agenda de prevención dos problemáticas estrechamente relacionadas con las desigualdades de género y las limitaciones que enfrentan muchas niñas y adolescentes para ejercer plenamente sus derechos y desarrollar sus proyectos de vida.
Las uniones tempranas y los embarazos durante la adolescencia pueden afectar la continuidad educativa, las oportunidades de desarrollo y la autonomía de las niñas y adolescentes. Su prevención demanda esfuerzos que involucren a las familias, las comunidades, las instituciones educativas y los organismos responsables de garantizar sus derechos.
En ese sentido, la cooperación con organismos internacionales constituye una oportunidad para fortalecer las estrategias de prevención desde una mirada integral, que tome en cuenta las condiciones sociales que reproducen la desigualdad y la necesidad de promover entornos protectores.

