Los Brewers no solo derrotaron con contundencia a los Cincinnati Reds, sino que aseguraron su boleto a la postemporada por octava ocasión en las últimas nueve temporadas.
El marcador lo dice casi todo: 20-0.
Pero la historia fue mucho más que una simple paliza.
Desde el primer inning, Milwaukee dejó claro que no estaba dispuesto a darle tregua a Cincinnati. Dos carreras en la entrada inicial fueron apenas el comienzo de una ofensiva que terminaría descargando 23 imparables, la mayor cantidad del equipo en la temporada.
En el segundo episodio llegó el verdadero terremoto. Seis carreras cruzaron el plato y los Brewers tomaron una ventaja de 8-0 que ya parecía definitiva.
Brice Turang conectó un cuadrangular de 382 pies hacia el jardín derecho-central y Jake Bauers agregó otro, esta vez de 412 pies, mientras los lanzadores de Cincinnati buscaban desesperadamente una salida.
Andrew Abbott no la encontró. El abridor de los Reds apenas pudo completar parte de la segunda entrada antes de ser retirado después de permitir nueve hits y seis carreras.

