La nueva presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, anunció este viernes durante su discurso de investidura que impulsará una reforma “profunda” del Estado para construir una nueva Costa Rica y que aplicará “mano dura” contra el crimen organizado.
“La reforma que necesitamos es profunda y la vamos a impulsar sin miedo, sin vacilaciones, con resolución”, manifestó Fernández, una politóloga de derecha que gobernará una de las democracias más sólidas de América Latina en el periodo 2026-2030.
La nueva presidenta costarricense afirmó ser la “heredera” de una nueva forma de hacer política en el país que empezó “hace cuatro años” con el presidente saliente y su mentor Rodrigo Chaves, enfocada en resultados y que tiene como objetivo construir una “tercera república” en la que los demás poderes del Estado “rindan cuentas” a la población.

