Lagarde dimite para participar en las elecciones presidenciales de Francia

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha dimitido para participar en las elecciones presidenciales de Francia el próximo año ante la posibilidad de que venza en ellas la ultraderechista Marine Le Pen.

Lagarde dijo este jueves en rueda de prensa que dimite porque su voz puede ayudar y no quiere ser neutral en asuntos que le llegan al corazón y no tienen que ver con la política monetaria.

La presidenta del BCE dejará su cargo el 7 de febrero de 2027, antes de que concluya su mandato a finales de octubre del mismo año.

“Mi voz puede ayudar, mi actuación puede ayudar en principios que me llegan al corazón. Creo que no puedo ser neutral“, dijo Lagarde en rueda de prensa al ser preguntada por su dimisión.

Lagarde explicó que quiere tener libertad de expresión y de actuación para hablar de asuntos políticos, algo que no podría hacer como presidenta del BCE porque está prohibido y debe ser neutral.

Lagarde no puede ser neutral en la política de Francia

“Creo que no puedo ser neutral. La verdad ha sido con frecuencia dañada”, añadió Lagarde para justificar el abandono de su cargo antes de tiempo.

Desde hace tiempo había rumores de que Lagarde dejaría su cargo de presidenta del BCE antes de que se celebren las elecciones presidenciales en Francia, en las que podría vencer Le Pen, quien también podría medirse en la segunda vuelta con el candidato de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon.

Precisamente Mélenchon ha pedido que se condone la deuda de Francia, aproximadamente entre 488,000 y 600,000 millones de euros de la deuda pública francesa (cerca del 20 % del total, que ronda los 3.5 billones de euros o el 117 % del PIB) y que se encuentra en manos del Banco de Francia y del BCE.

La dimisión de Lagarde se produce en un momento en el que aumenta mucho la rentabilidad de la deuda soberana de Francia, país que no logra reducir su déficit presupuestario y endeudamiento y está sumido en violencia y protestas en las calles contra los recortes.

Lagarde, que fue ministra de Finanzas de Francia (2007-2011) y directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) entre 2011 y 2019, había dicho ya que quería participar en las elecciones presidenciales francesas del próximo año ante la fuerte inestabilidad política que vive Francia actualmente, si bien ella misma no quiere ser candidata.

 El BCE dijo en un escueto comunicado que “el sucesor de la presidenta Lagarde será nombrado por el Consejo Europeo“, como establece el procedimiento de nombramiento establecido en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (UE).

El Consejo de Gobierno expresó su profundo agradecimiento a la presidenta Lagarde, cuyo mandato comenzó el 1 de noviembre de 2019, y le brindó una larga ovación.

Hernández de Cos es uno de los candidatos favoritos

Con la dimisión de Lagarde, el actual presidente francés, Emmanuel Macron, podrá influir en la elección del próximo presidente del BCE, que podría ser el español Pablo Hernández de Cos, actual director general del Banco de Pagos Internacionales (BPI) y antiguo gobernador del Banco de España, porque es uno de los candidatos favoritos.

Hernández de Cos tiene mucha credibilidad dentro del BCE y ha sido siempre defensor de posturas moderadas en política monetaria.

Otro de los candidatos favoritos es el antiguo gobernador del banco central de Holanda Klaas Knot, que es defensor de una línea más dura a favor de mantener la inflación bajo control con tipos de interés más elevados.

El Consejo Europeo es el organismo encargado de elegir al presidente del BCE al igual que a otros cargos de alta responsabilidad en la UE.

El mandato del presidente del BCE es para un periodo de ocho años, mandato que no es renovable.

El Consejo Europeo decide mediante una votación por mayoría cualificada.

Son los países europeos los que proponen sus candidatos para los puestos de máxima responsabilidad en Europa tras negociaciones en función de en qué instituciones quieren tener un máximo representante.

Alemania ya tiene a Ursula von der Leyen como presidenta de la Comisión Europea (CE) por lo que es menos probable que un alemán sea el próximo presidente del BCE.

El próximo año también quedan vacantes dos puestos más en el comité ejecutivo del BCE porque la economista alemana Isabel Schnabel se va en enero al Fondo Monetario Internacional (FMI), también antes de que concluya su mandato a finales de diciembre de 2027, y porque el mandato del economista jefe, irlandés Philipe Lane, termina a finales de mayo.

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