La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, y los líderes legislativos estatales alcanzaron un acuerdo preliminar sobre un presupuesto de 268,000 millones de dólares que contempla un nuevo impuesto a viviendas de lujo utilizadas como segundas residencias y medidas de protección para inmigrantes frente a acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El acuerdo presupuestario, que aún debe ser aprobado por la Legislatura estatal, prevé recaudar unos 500 millones de dólares mediante un gravamen a propiedades valoradas en más de cinco millones de dólares cuyos propietarios no residan permanentemente en el estado, una medida que impactaría a unas 13,000 viviendas y apartamentos de lujo.
La iniciativa coincide con propuestas defendidas por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien ha reclamado nuevos ingresos para enfrentar el déficit presupuestario municipal, estimado en 5,400 millones de dólares y que, según ha señalado, heredó de la administración del anterior alcalde Eric Ada

