Problemas físicos, falta de ritmo, competencia implacable… Novak Djokovic debutará el domingo en Roland Garros sin certezas en su búsqueda de un 25º título de Grand Slam, pero el serbio considera que sigue teniendo “muy buenas posibilidades” de imponerse en París.
El ex número 1 del mundo, que el viernes sopló 39 velas, llega a la tierra batida sin ninguna victoria este año en esta exigente superficie.
Antes de enfrentarse el domingo por la noche al francés Giovanni Mpetshi Perricard (80º del ranking) en primera ronda, el actual número 4 mundial perdió su único partido sobre el polvo de ladrillo esta temporada, contra el croata Dino Prizmic (71º) en Roma.
– Un solo partido en tierra en 2026 –
“Quería jugar más, pero mi cuerpo no me lo permitía, estaba en pleno proceso de rehabilitación de mi lesión” en el hombro derecho, dijo el viernes en conferencia de prensa.
“No estaba preparado para competir, pero aun así necesitaba al menos ese partido, solo para sentir la tensión antes de venir a Roland Garros”, añadió Djokovic, que en aquel momento no estaba seguro de poder participar en Francia.
Pese al desgaste físico, su estrategia de focalizar su temporada únicamente en los grandes torneos está dando frutos.
Aunque juegue menos para reservarse, su eficacia en las grandes citas sigue siendo formidable: en 2025, “Djoko” alcanzó las semifinales en el Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open.

