Quince personas murieron el viernes en Ucrania y seis en Rusia en ataques de largo alcance, que golpearon principalmente un evento de defensa a las afueras de Kiev y almacenes del gigante ruso del comercio electrónico Wildberries cerca de San Petersburgo.
Más de cuatro años después del inicio de la ofensiva rusa contra Ucrania, la diplomacia se encuentra en un punto muerto y ambas partes intensifican los ataques de largo alcance, causando un número cada vez mayor de víctimas civiles.
Al menos diez personas fallecieron y cerca de un centenar resultaron heridas cerca de la capital ucraniana por misiles rusos que, según fuentes vinculadas, tenían como objetivo un evento organizado por actores de la industria de defensa ucraniana.
El fiscal general de Ucrania, Ruslan Kravchenko, anunció la apertura de una investigación por “negligencia”, mientras que varios actores del sector criticaron las medidas de seguridad insuficientes en torno a la cita.
Además, cinco personas murieron y nueve resultaron heridas por dos bombas guiadas rusas lanzadas sobre Sloviansk, una de las últimas ciudades de la región de Donetsk bajo control ucraniano, según informaron autoridades locales.

