La muerte de un miembro de la seguridad de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), a manos de un estudiante el pasado 17 de octubre, no solo obligó a la academia a anunciar que rediseñará por completo su estrategia de protección interna, sino que reactivó las alarmas sobre la recurrencia de comportamientos sexuales inapropiados en la academia.
Las autoridades sostienen que el ataque habría tenido como origen un incidente ocurrido la noche anterior, cuando el agresor fue sorprendido en un supuesto acto sexual dentro del campus.
La víctima, Lyedgers Encarnación Peña, murió en el hospital. El agresor, Alexander Jiménez Galván, de 35 años y estudiante de Derecho, cumple tres meses de prisión preventiva.

