La edición 2025 de Miss Universo, que debería haber sido un espectáculo de glamour, brillo y celebración global, terminó convirtiéndose en una especie de melodía desafinada.
Aunque la corona quedó oficialmente en manos de Fátima Bosch, representante de México, la conversación mundial ha girado en torno a otra protagonista: Olivia Yacé, Miss Costa de Marfil, una de las favoritas del público y de los expertos.
Su inesperada derrota no tardó en alimentar sospechas, teorías y acusaciones que siguen agitando al certamen.
El pasaporte: punto de inflexión
La polémica alcanzó su punto más alto tras una entrevista entre Raúl Rocha, presidente del concurso, y la periodista Adela Micha, que ella ha publicado en sus stories.
Lo que parecía una defensa de la organización terminó revelando un motivo que pocos esperaban. Rocha, visiblemente incómodo y a la defensiva, aseguró que la razón por la cual Yacé no ganó no tuvo que ver con belleza, desenvolvimiento o talento… sino con su pasaporte.
En un tono tenso, Rocha invitó a los espectadores a “buscar en Google” cuántos países exigen visa a Costa de Marfil. Según él, alrededor de 175 naciones imponen ese requisito, lo que haría inviable que una Miss Universo pueda viajar libremente durante su año de obligaciones internacionales.

