Cuando concluya el 2025, probablemente el producto interno bruto (PIB) de la República Dominicana no supere el 2.5 % de crecimiento, inferior a su potencial, que es de un 5 %. Aunque con una proyección mejor para el próximo año, la economía local continuará bajo los efectos de la incertidumbre que afecta actualmente al mundo, derivado básicamente del cambio en la política comercial estadounidense.
Las proyecciones para el 2026 de los principales organismos internacionales vuelven a alertar que la situación de inestabilidad global pudiera seguir incidiendo en el crecimiento económico de los países, lo que ha motivado a que revisen a la baja sus proyecciones.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya adelantaron sus estimaciones de crecimiento para el país en 2026, las más optimistas ubican la expansión del PIB dominicano en un 4.5 % y las menos en un 3.6 %.

