Japón y China continúan con su pulso a cuenta de Taiwán, una escalada diplomática que tiene pocos visos de resolverse pronto pese a las recientes llamadas del presidente estadounidense, Donald Trump, a su homólogo chino, Xi Jinping, y a la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi.
Según Pekín, Xi defendió durante la conversación que el “regreso” de Taiwán a China es una “parte importante” del orden internacional, y el estadounidense “entendió” la importancia de la cuestión.
Trump, por su parte, no mencionó el asunto de Taiwán en un mensaje en su red social, Truth Social, en el que describió como “muy buena” su conversación con el líder chino el lunes y anunció su intención de viajar a Pekín en abril del año que viene.
Aun así, el estadounidense llamó poco después a Takaichi. Según dijo la japonesa a la prensa, Trump le informó sobre las recientes relaciones entre Estados Unidos y China, incluyendo cuestiones relacionadas con su llamada telefónica con Xi, aunque no dio más detalles.
“Los informes (de las llamadas) sugieren que Estados Unidos sigue apoyando a Japón, al menos retóricamente, y que Taiwán no está sobre la mesa”, dijo este martes a EFE el politólogo de la Universidad Nacional de Singapur Ja Ian Chong.

