El exprocurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, advirtió ayer miércoles que las ejecuciones extrajudiciales no disminuyen la criminalidad porque “la práctica ha demostrado” que los policías que participan en esos homicidios forman parte de “equipos especializados” que terminan siendo “sicarios y secuestradores”, utilizados por el crimen organizado.
Domínguez Brito recordó los casos de Ramón Darío Cabrera (Cabrerita) y Fernando de los Santos (la Soga), expolicías a los que se les atribuyó ser populares en los barrios por matar delincuentes y fueron contratados luego por los mismos criminales.
Sostuvo que, aunque no es una práctica nueva contraria al Estado de Derecho, los casos de muertes de ciudadanos por agentes policiales “han aumentado considerablemente” y que las cifras dadas a conocer no se corresponden con la realidad.
El exprocurador de la República en dos ocasiones y exfiscal del Distrito Nacional explicó a Diario Libre: “hay muchas modalidades en las ejecuciones extrajudiciales”, que incluye dejar los cadáveres en la escena y ser contrastadas por el Inacif y los fiscales, pero, en otros homicidios de esa naturaleza, las víctimas se reportan desaparecidas o sus restos aparecen en matorrales y se cuantifican como muertes indefinidas.

