Víctor Estévez y Ramón Santiago se enfrentan en la final como dirigentes de recorrido corto en Lidom, el primero en su segunda campaña y el segundo ocupa el puesto desde diciembre. Pero coinciden en recuperar proyectos de inversión agresiva que se encontraban a la deriva.
Para Estévez, de 37 años y recién nombrado coach de primera base de los Nacionales, la serie tiene muchas lecturas y sentimientos.
En la campaña 2023-2024, el capitaleño recibió la primera oportunidad de dirigir en la liga, a un Escogido que venía de tres torneos sin clasificarse a postemporada; frenó esa cadena con un 26-24 en la serie regular, pero el 8-10 del round robin que lo dejó tercero no satisfizo a esa exigente fanaticada roja y al terminar la campaña no se le renovó para apostar por Albert Pujols.
Esta vez, Estévez tomó a unos Toros que pasaron de ganar la Serie del Caribe en 2020 a quedar en el sótano los siguientes cuatro torneos. El núcleo estructurado alrededor de Gilberto Celestino, Eloy Jiménez, Bryan de la Cruz y Yairo Muñoz logró la regularidad y navegó sin mayores inconvenientes para regresar a los playoffs por primera vez en un lustro.

