Estados Unidos e Israel lanzaron en la madrugada una operación militar coordinada contra objetivos estratégicos en Irán, en una de las mayores escaladas en Oriente Medio de los últimos años.
Israel anunció primero un “ataque preventivo” y declaró el estado de emergencia nacional. Minutos después, el presidente Donald Trump confirmó la participación estadounidense bajo la operación denominada “Operation Epic Fury” o “Shield of Judah”, coordinada con la ofensiva israelí “Roaring Lion”.
Se reportaron explosiones en Teherán, Isfahán, Qom, Karaj y Kermanshah. Los ataques habrían estado dirigidos a instalaciones militares, bases de misiles y capacidades estratégicas vinculadas al aparato de defensa iraní.

Trump calificó la operación como “masiva y continua”. Señaló que el objetivo es destruir las capacidades militares y de misiles iraníes e impedir que el país obtenga un arma nuclear. También afirmó que se busca neutralizar “amenazas inminentes”.

Respuesta inmediata de Irán
Irán denunció una “agresión militar criminal” y prometió represalias. Horas después lanzó misiles contra bases estadounidenses en Catar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait.
Las alarmas antiaéreas continúan activas en Israel ante la posibilidad de nuevos ataques con misiles y drones. Analistas advierten que milicias aliadas de Teherán podrían ampliar el frente de combate.
Riesgo geopolítico y económico
La tensión provocó restricciones en el espacio aéreo en Israel e Irán. Estados Unidos mantiene una amplia presencia naval y aérea en la región.
El riesgo inmediato es una guerra regional más amplia, especialmente si actores como Hezbolá o milicias en Irak y Siria se involucran formalmente.
En el plano económico, el mercado observa con atención el impacto potencial sobre el precio del petróleo, la volatilidad financiera y las cadenas energéticas globales. Cualquier interrupción sostenida podría presionar la inflación internacional y afectar decisiones de política monetaria en economías desarrolladas.
La situación evoluciona rápidamente y mantiene al sistema internacional en un estado de máxima alerta.

