La comida es una de las experiencias más auténticas para conocer cómo es la cultura de un país; por ello, es el principal atractivo que incentiva a millones de turistas para visitar nuevos lugares.
Aunque la República Dominicana es el principal destino gastronómico en el Caribe –generando un valor agregado de hasta 3.5 % del producto interno bruto (PIB) según estimaciones– empresarios coinciden en que para fortalecer este segmento, se necesita mayor variedad, mejor presentación y una vinculación más estrecha de la comida local con la cultura e historia que le dan origen.
“Tenemos un potencial enorme. Pero nos falta algo. ¿Qué nos falta? Es algo tan sencillo como que la gastronomía dominicana debemos hacerla sexy. Que sea atractiva al turista”, expresó Luis Ros, presidente de la Academia Dominicana de Gastronomía.
Durante su participación en el segundo Foro sobre Turismo Inmobiliario, Ros detalló que, si bien es cierto que a los dominicanos les encanta su comida –con la que tienen un estrecho vínculo emocional– el turista solo tiene dos opciones: o le gusta, o no le gusta. Enamorarlo requiere ponerlo en contexto con la historia del platillo que está degustando, acompañado de una presentación que lo invite a repetir y, más importante, volver.
En esto coincide la chef María Marte. Aseguró que durante su residencia en Madrid, fue testigo “por más de 15 años” de cómo la gastronomía ha sido el principal motivo de los inversionistas para poner su capital en otros países.

