El Peso Dominicano se Deprecia un 5.3% en 2025 ¿Qué Significa Esto Para Tu Bolsillo?

Tras alcanzar su punto más fuerte en abril, el dólar volvió a subir hasta los RD$64.08, generando presiones en importadores, pero con beneficios para exportadores y zonas francas.

Entre el 1 de enero y el 20 de octubre de 2025, el peso dominicano registró una depreciación acumulada del 5.3%, pasando de RD$61.40 a RD$64.08 por dólar.

Este comportamiento refleja un ajuste normal dentro del régimen de flotación administrada del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), que permite que el tipo de cambio fluctúe de acuerdo con las condiciones del mercado, preservando la estabilidad macroeconómica.

Durante el primer trimestre, el dólar subió de manera gradual, impulsado por la demanda estacional de divisas para importaciones. Sin embargo, en abril el peso alcanzó su punto más fuerte del año, cotizándose en RD$59.02 por dólar, tras una serie de intervenciones del BCRD y la recuperación de las reservas internacionales.

A partir de julio, comenzó una fase de depreciación gradual, asociada al repunte del consumo interno, el aumento de las importaciones y una ligera disminución en las remesas. No obstante, el comportamiento cambiario se mantuvo dentro de los parámetros previstos por la autoridad monetaria, sin volatilidad significativa.

Impacto en los bolsillos de los hogares

Para los consumidores, la depreciación del peso tiene un efecto directo en los precios de los bienes importados, como alimentos, electrodomésticos, vehículos y tecnología. Aunque la inflación general se ha mantenido por debajo del 4%, los productos importados han sufrido aumentos moderados debido al encarecimiento del dólar.

Un aumento de RD$3 en el tipo de cambio —como el observado en 2025— implica, por ejemplo, que un vehículo de US$25,000 cuesta RD$75,000 más en moneda local que a inicios del año.

Esto genera presiones en los ingresos fijos y en los sectores dependientes del consumo importado, como el comercio minorista, la construcción y la tecnología.

Sin embargo, el efecto inflacionario ha sido contenido gracias a la política monetaria prudente del Banco Central, que ha mantenido un equilibrio entre estabilidad cambiaria y control de precios, evitando movimientos bruscos del dólar que afecten el poder adquisitivo.

Beneficios para exportadores y zonas francas

Por otro lado, la depreciación del peso beneficia al sector exportador y a las zonas francas, que reciben sus ingresos en dólares.

Con un tipo de cambio más alto, las empresas exportadoras obtienen mayores ingresos en pesos, lo que mejora su rentabilidad y capacidad de inversión local.

Asimismo, el turismo y la recepción de remesas también se ven favorecidos, al aumentar el valor de cada dólar recibido por los hogares dominicanos, lo que dinamiza el consumo interno en algunas regiones del país.

Perspectiva y política monetaria

De acuerdo con proyecciones de analistas y estimaciones del Diario Financiero, el tipo de cambio podría cerrar el año entre RD$64.20 y RD$64.50, lo que implicaría una depreciación anual en torno al 5.5%, consistente con la media de los últimos cinco años.

El Banco Central mantiene su política de intervención selectiva en el mercado cambiario y ha reiterado su compromiso de preservar la estabilidad macroeconómica como eje de la credibilidad financiera del país.

“La depreciación observada está dentro de lo esperado y refleja una economía en expansión, no un desequilibrio estructural”, explicó un economista consultado por Diario Financiero.

“El reto es evitar que los efectos cambiarios se transmitan al consumidor final en un contexto de alta sensibilidad de precios.”

 

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