El Grand Slam Track, la serie de atletismo donde los dominicanos Marileidy Paulino y Alexander Ogando ganaron paradas y se les adeuda miles de dólares, se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11 en los Estados Unidos.
La startup de atletismo fundada por el campeón olímpico Michael Johnson no contaba con los fondos para pagar la totalidad de las deudas a los atletas y proveedores. La liga pagó a los atletas la mitad de lo que les correspondía en octubre y luego intentó negociar con los proveedores.
Varios suplidores rechazaron la oferta de Grand Slam de aumentarles el pago hasta la mitad del total de las facturas, equivalente al 50 % de lo que se les había adeudado, en lugar de la mitad de las deudas pendientes.
Grand Slam declaró en un comunicado de prensa que planea utilizar el proceso de reorganización del Capítulo 11 para mantener la liga a flote. La liga afirma que el Capítulo 11 “estabilizará sus finanzas, implementará un modelo operativo y de costos más eficiente y posicionará al GST para el éxito a largo plazo”.

