Las autoridades sanitarias estadounidenses anunciaron el lunes que solicitarán a los fabricantes de tratamientos hormonales para los síntomas de la menopausia que eliminen una advertencia sobre los riesgos potenciales asociados por considerar que fueron exagerados.
En la menopausia, que marca el fin del período reproductivo en las mujeres, la caída en los niveles de estrógeno puede causar sofocos, trastornos del sueño, sequedad vaginal y dolor durante las relaciones sexuales que las terapias de reemplazo hormonal (TRH) ayudan a aliviar.
Las TRH se utilizaban comúnmente hasta 2002, cuando un estudio generó inquietud al señalar que aumentaban la posibilidad de cáncer de mama y accidente cerebrovascular.
Desde entonces, incluyeron una advertencia de la agencia de medicamentos de Estados Unidos (FDA) sobre los riesgos, y las prescripciones disminuyeron drásticamente.
Pero el tema continuó dividiendo a la comunidad médica. Las críticas señalaron defectos en el estudio de 2002. Además, actualmente existen formas nuevas de TRH, con dosis reducidas.

