Décadas de inversiones en saneamiento insuficiente, una débil fiscalización, el manejo inadecuado de los recursos sólidos y la pérdida de la cobertura vegetal han llevado al deterioro de las cuencas de los ríos criollos.
El planteamiento es de la Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental (Ecored) y del Fondo Agua Santo Domingo, quienes mostraron preocupación por lo que ocurre.
“Este problema es, además, una crisis de salud pública y equidad: las comunidades más vulnerables son las que sufren con mayor intensidad sus impactos”, resaltaron en un comunicado conjunto enviado a Diario Libre a raíz de la publicación de la investigación “Ríos dominicanos, caudales en agonía”, que visibiliza esta problemática en 18 cursos de agua.
Indicaron que el incremento de la contaminación por vertidos domésticos e industriales, la pérdida de la biodiversidad y la alteración de los cauces de los ríos por la extracción ilegal de agregados se combina con una expansión de actividades no reguladas.
Esto ha sido comprobado tanto por la evidencia científica, como por su experiencia estando presentes en las comunidades aledañas a las cuencas que buscan proteger.

