Una bandera raída y sucia por el abandono advierte a los visitantes de la sección consular de la Embajada de Venezuela en República Dominicana que los servicios aún no se han reanudado, pese a las promesas hechas hace más de un mes.
La mitad externa del lienzo se ha convertido en hilachas. Los colores azul, amarillo y rojo han perdido su intensidad y el viento apenas logra hacerla ondear.
Un trabajador de la zona cuenta que cada día llegan personas en busca de atención consular, luego de enterarse del anuncio hecho por el gobierno venezolano el primero de febrero, cuando informó que reactivaría los servicios en las embajadas de ambos países.
La sede diplomática está ubicada en la calle Ramón del Orben, en el sector Mirador Sur. Desde la acera se observan las puertas cerradas y no hay señales de actividad en la sección consular. Las llamadas al teléfono de la embajada tampoco reciben respuesta: el número no llega siquiera a timbrar.
El anuncio al que hacen referencia quienes acuden al lugar fue difundido ese mismo día por la Cancillería de Venezuela. En un comunicado conjunto informaron que, como resultado del trabajo entre ambos gobiernos, se había decidido reactivar los servicios consulares de República Dominicana en Caracas y de Venezuela en Santo Domingo para atender a sus respectivas comunidades.

