El presidente estadounidense Donald Trump dijo este viernes que anuló una segunda oleada de ataques a Venezuela, donde familiares de presos políticos esperan ansiosos tras el inicio de la liberación de un “número importante” de detenidos.
Washington mantiene sin embargo la presión en el Caribe, donde incautó un quinto buque petrolero, Oliana, cargado con crudo venezolano y que intentaba “eludir a las fuerzas estadounidenses”, anunció la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Trump recibe en la Casa Blanca a dirigentes de casi una veintena de multinacionales petroleras para trazar el futuro del sector en Venezuela, entre ellas las principales firmas del sector o la española Repsol, que ya opera en el país sudamericano.
El presidente estadounidense aseguró en una entrevista televisiva que esas empresas están dispuestas a invertir hasta “100,000 millones de dólares” para reactivar la explotación petrolera venezolana, que durante décadas fue la más importante de la región y que ahora apenas extrae un millón de barriles diario, menos de un tercio de sus cifras en la época de esplendor.
Uno de los gigantes del sector, Exxon, señaló sin embargo en una nota de análisis este viernes: “No prevemos que la compañía ni la industria en general ponga capital hasta que haya un gobierno estable y un régimen fiscal, entre otros factores”.

