La calzada elevada que construye el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) en el Malecón, frente al parque Eugenio María de Hostos, ha generado rechazo entre los conductores y fuertes taponamientos debido a que su altura estaría fuera de las normas internacionales.
Varios conductores han expresado su inconformidad, alegando que los vehículos bajos chocan y rompen los bumpers, mientras que los de mayor tamaño golpean la parte trasera al descender. En redes sociales se han viralizado videos en los que se observan automóviles saltando por la estructura, construida casi al nivel de las aceras.
La reducción brusca de velocidad —que en algunos casos llega casi a cero— provoca extensos congestionamientos para quienes transitan en dirección este-oeste. Esta es la primera de seis calzadas elevadas que se construirán en la avenida George Washington, desde la plazoleta Fray Antón de Montesinos hasta las cercanías de la Universidad del Caribe.
El Intrant anunció que, además de esta calzada, se instalarán otros dispositivos para calmar el tránsito debido a la peligrosidad de la vía. El director de Tránsito y Vialidad de la entidad, Joel Gneco, informó que se construirán otras cinco calzadas elevadas, aunque de menor longitud. El proyecto incluye también bandas sonoras o vibradoras para alertar a los conductores y obligarlos a reducir la velocidad.
Aunque algunos usuarios aseguran que fueron sorprendidos por la estructura, desde hace semanas existen al menos cuatro señales que alertan sobre la construcción e instan a disminuir la velocidad.
Algunos conductores, al ver a la prensa expresaban su desacuerdo con la medida con expresiones como “Felicidades al Gobierno por ese tollo”; también:” Otro disparate más, no pegan una”. Elido Bonifacio, conductor de un vehículo bajo expresó que esa estatura lo que hace es causar daños a los vehículos. “Eso es para que uno gaste dinero reparando los vehículos”, dijo.

