El cálculo de la edad mediante escaneo facial, que permite limitar el acceso de los menores a TikTok, Instagram o a páginas web para adultos, es cada vez más frecuente en internet y está impulsando el crecimiento de numerosas empresas especializadas.
Sin embargo, esta solución, consecuencia de nuevas leyes más estrictas en países como Australia, que prohibirá a partir del 10 de diciembre las redes sociales a los menores de 16 años, levanta críticas por sus posibles sesgos discriminatorios o por el riesgo de infringir la protección de la privacidad.
El procedimiento es sencillo: unos pocos clics, una mirada a la cámara y el resultado aparece en menos de un minuto. “Estimamos tu edad en 18 años o más”, indica el mensaje de la famosa plataforma de videojuegos Roblox.
En las oficinas en Londres de Yoti, empresa líder del sector, varios bustos de maniquí —algunos con pelucas o máscaras— están colocados en línea, listos para realizar pruebas.
Pero estas falsas caras no logran engañar a la inteligencia artificial. “No podemos estar seguros de que la imagen sea de un rostro real”, dice el dispositivo de la empresa instalado en un teléfono al escanear los bustos.

