La prematuridad es una de las principales causas de muerte neonatal en República Dominicana. Según la doctora Taína Malena, coordinadora neonatal del Servicio Nacional de Salud (SNS), el 65 % de las muertes neonatales registradas en el primer semestre de 2025 en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del país correspondieron a bebés prematuros.
Un número altísimo cuando se toma en cuenta que en República Dominicana, la tasa de nacimientos prematuros se mantiene entre un 8 y un 12 %. Los números venían en baja, pero la pandemia por el COVID-19 hizo que volvieran a subir un poco los fallecimientos de bebés prematuros, explicó la presidenta de la Fundación Sonrisa de Ángel, Gladis Abreu.
Los datos proceden de la Sala Situacional Neonatal del SNS, sustentada en los registros de 27 UCIN y en el Repositorio del servicio público sanitario, y confirman una realidad descrita por la especialista como una situación de niveles “pandémicos”. Aunque no se ofreció una cifra total exacta de nacimientos prematuros, la advertencia quedó clara: el país enfrenta un desafío de salud pública profundo y sostenido.
Con ese contexto como antesala, la Fundación Sonrisa de Ángel celebró su V Simposio Bebés Prematuros bajo el lema “Más allá de la prematuridad: ciencia y familia”, un encuentro científico y humano que reunió a expertos nacionales e internacionales con el objetivo de analizar los retos desde una mirada integral que abarca la medicina, la familia y las políticas públicas.
Durante su intervención, la presidenta de la Fundación Sonrisa de Ángel, destacó la gravedad del problema y la urgencia de fortalecer las estrategias locales e internacionales para reducir la mortalidad neonatal.

