La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, nombró este jueves como nuevo canciller a Oliver Blanco, quien era viceministro para Europa y Norteamérica desde febrero de este año.
Blanco sustituye a Félix Plasencia, nombrado canciller en julio pasado, quien pasará a ser el director de Asuntos Internacionales de la Presidencia con la tarea de recuperar el oro retenido en el Banco de Inglaterra, según dijo Rodríguez en una transmisión del canal Venezolana de Televisión.
“Le dije (a Plasencia) que su primera tarea era instalarse en el Reino Unido hasta que recuperemos el oro que es de los venezolanos (…). Estará allí en las tareas esenciales, estrategias que requiera nuestro país”, explicó Rodríguez.
Asimismo, informó que Marynna Saatdjian ocupará el cargo de viceministra de Venezuela para Europa y Norteamérica, mientras que Saúl Ameliach, quien se venía desempeñando como viceministro del Ministerio de Economía y Finanzas, estará a cargo del Viceministerio de Comercio Internacional.
El miércoles, Rodríguez pidió a la Cancillería y a la Procuraduría General del país iniciar gestiones para recuperar el oro venezolano retenido en el Banco de Inglaterra, unas reservas valoradas en unos 2,000 millones de dólares.
- Blanco dijo en febrero, cuando lo nombraron viceministro, que no milita en el partido de Gobierno y abogó entonces por una política exterior “firme” en lo que consideró una nueva etapa de relacionamiento internacional para el país.
Cambios en la Cancillería
Los anuncios de Rodríguez se dan en el marco de la presión política por elecciones presidenciales y el regreso de la líder opositora María Corina Machado a Venezuela, quien dijo hoy que la transición democrática en el país “es irreversible”.
El Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, apoya una hoja de ruta para lograr la renovación de organismos clave como el Tribunal Superior de Justicia y la Comisión Nacional Electoral en los próximos meses, lo que debería llevar a Delcy Rodríguez a declarar vacante la presidencia y a abrir un plazo de seis meses para la convocatoria de elecciones.

