El tráfico de armas es una de las principales causas de la persistente violencia armada en Haití, una realidad que ha dejado más de 5,700 personas muertas o heridas en lo que va de 2026, según registros de la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos .
Un informe del Consejo de Seguridad de la ONU, elaborado por el Panel de Expertos sobre Haití, sostiene que una parte significativa de las armas y otros pertrechos bélicos que ingresan ilegalmente a ese país termina en manos de miembros de bandas criminales, como 400 Mawozo, 5 Segond, Gran Grif, Kokorat San Ras y Tokyo, grupos que mantienen a ese territorio sumido en el caos y agravando su crisis social y política.
Según el documento, publicado el 8 de septiembre de 2026, muchas de esas armas han ingresado a territorio haitiano desde República Dominicana, pese al fortalecimiento de las operaciones de vigilancia y control fronterizo.
Aunque no todos los cargamentos llegan a su destino, ya que algunos son interceptados por las autoridades antes de cruzar la frontera.
No obstante, a pesar del decomiso de decenas de armas y miles de municiones destinadas a Haití, las investigaciones de las autoridades dominicanas no han permitido identificar públicamente a los responsables de mayor jerarquía de estas redes de tráfico, mientras el informe de la ONU revela vínculos con agentes corruptos y deja interrogantes sobre el destino de las municiones vinculadas a las unidades militares.

