A pesar de las mejoras generales en algunos indicadores, la zona fronteriza dominicana sigue siendo un reflejo de profundas desigualdades estructurales que obstaculizan su desarrollo económico y social. La situación de los jóvenes es particularmente preocupante: uno de cada cuatro (25%) se encuentra en la categoría de “nini” (ni estudia ni trabaja), y una alta proporción está buscando su primer empleo, lo que evidencia barreras de entrada al mercado laboral formal.
Así lo revela el reciente “Monitor de la Frontera: Una mirada a la ocupación en la zona fronteriza 2022”, elaborado por el Ministerio de Hacienda y Economía. El informe detalla que, en la zona limítrofe con Haití, aproximadamente uno de cada cuatro jóvenes (25.6% entre 15 y 29 años) no realiza ninguna actividad productiva o educativa.
El estudio aclara que la condición de “nini” en República Dominicana no se explica necesariamente por la falta de ingresos, sino más bien por la baja calidad de los servicios escolares y un mercado laboral restrictivo.
Subraya que, aunque las tasas generales de ocupación y desocupación en la zona fronteriza se asemejan al promedio nacional, un análisis más detallado expone patrones de exclusión y vulnerabilidad que exigen atención prioritaria. Entre los grupos más afectados se encuentran las mujeres, los jóvenes y la población residente en las provincias centrales y del sur de la zona fronteriza.
Al desagregar los datos por sexo, se observan diferencias en la inactividad. En la zona fronteriza, un 50.4% de los inactivos son hombres y un 49.6% mujeres. Esto contrasta con el resto del país, donde la proporción es de 49.6% masculinos y 52.4% femeninos. Sin embargo, al analizar por grupos de edad, las diferencias en los patrones de inactividad juvenil se vuelven más pronunciadas.
El informe explica que “aunque en los grupos más jóvenes (15–19 y 20–24 años) los hombres representan la mayoría de quienes no realizan ninguna actividad en ambos territorios, en el grupo de 25 a 29 años este patrón se invierte de forma marcada, especialmente en la zona fronteriza”.
En este último tramo etario, el 81% de los jóvenes inactivos son mujeres, frente a un 19% de hombres, lo que subraya una concentración femenina en la inactividad a medida que avanza la edad. Este patrón se replica en el resto del país, aunque con una brecha ligeramente menor (78.4% mujeres vs. 21.6% hombres).
“La participación femenina en educación y empleo disminuye con la edad en la zona fronteriza”, resalta el informe. Adicionalmente, al diferenciar por grupo etario en la zona fronteriza, se observa que el porcentaje de jóvenes buscando su primer empleo es mayor que en el resto del país: 36.9% frente a 29.7% para los jóvenes de 15 a 19 años. La mayor disparidad se presenta en el grupo de 20 a 24 años.

