El calendario oficial de Haití prevé para el 13 de diciembre de 2026 la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas, mientras que la segunda vuelta sería el 21 de febrero de 2027.
Sin embargo, lo que muestra el día a día de esa nación, incluso más allá de la violencia que azota gran parte de su territorio, hace que parezca más probable que nieve en Boca Chica en pleno mes de septiembre.
La situación sigue siendo preocupante en varias regiones del país. Las principales carreteras nacionales permanecen controladas por las pandillas, que establecen puestos de peaje para obtener dinero y algunas zonas de la región metropolitana de Puerto Príncipe también siguen bajo su dominio.
En estas condiciones, la libre circulación de la población, y de los candidatos durante una campaña electoral, se convierte en uno de los obstáculos más desafiantes para la celebración de los comicios.
Las cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reflejan la gravedad del escenario.
Entre abril y junio se registraron más de 1,400 muertos y 796 víctimas de violaciones relacionadas con pandillas. La presión ejercida por las operaciones de seguridad desplazó a grupos armados hacia zonas rurales, donde también se registraron víctimas civiles por ataques con drones explosivos.

