Entre lágrimas y una profunda tristeza, familiares, compañeros y amigos dieron el último adiós al joven Snayder Almánzar, quien resultó gravemente herido en un accidente mientras se dirigía a sus labores la madrugada del pasado 31 de mayo.
Sus restos fueron sepultados en el cementerio Cristo Salvador, en Santo Domingo Este. Durante el sepelio, el dolor era evidente entre los presentes, quienes acompañaron el recorrido hasta su última morada mientras recordaban los momentos compartidos con el joven.
Palabras de afecto y dolor
Miguel Almánzar, padre del joven fallecido, lo describió como el orgullo de su familia, un muchacho querido por todos, siempre dispuesto a regalar una sonrisa y con grandes aspiraciones de superación.
Recordó que, además de desempeñarse como agente migratorio, cursaba estudios de ciberseguridad con el objetivo de construir un mejor futuro para él y sus seres queridos.

