Once menores murieron en combates entre disidentes rivales de la extinta guerrilla de las FARC la semana pasada en una región amazónica de Colombia, dijo la autoridad forense.
El enfrentamiento entre los rebeldes bajo las órdenes de Iván Mordisco, el criminal más buscado del país, y los que siguen a alias Calarcá dejó 48 muertos en el departamento del Guaviare, en guerra por las lucrativas rentas del narcotráfico y la minería ilegal.
Tras el levantamiento y análisis de los cuerpos, Medicina Legal concluyó que once de los combatientes fallecidos eran menores de edad. Hay cinco cadáveres sin identificar.

