Las aceras de Santo Domingo continúan siendo invadidas por colmados, ferreterías, cafeterías, tiendas y vehículos estacionados de manera indebida, reduciendo e incluso eliminando el espacio destinado a los peatones. Esta situación, que infringe la normativa municipal y nacional, persiste a pesar de los esfuerzos de las autoridades.
Es común ver en los barrios del Gran Santo Domingo cómo establecimientos comerciales reducen las aceras para peatones colocando mesas, sillas, estantes para botellones de agua, neveras para la venta de hielo, cajas con plátanos, yuca, verduras, sacos de arroz, de habichuelas, fardos de refrescos, estacionamiento de vehículos, maniquíes, camas, muebles, estufas y hasta peluquerías.
En algunos casos la gente tiene que caminar por las calles debido a la estrechez de las aceras por la cantidad de artículos y objetos que colocan los comerciantes frente a sus frentes.

