Por la Redacción.- Ramón Benito Suárez / Editor
Las entidades públicas encargadas de supervisar los precios de los productos de consumo masivo que llegan al dominicano a través de supermercados, colmados, mercados, pulperías, paleteras, etcétera, no están haciendo el trabajo que le da origen.
Por ejemplo, quién supervisa los precios de las medicinas . Nunca se ha sabido , suponemos que Pro Consumidor , porque el Ministerio de Salud Pública, no tiene esa facultad y debería tener una cuota en ese sentido.
Los dueños de farmacias en el país , se hacen más ricos cada día ” aumentando los precios de los medicamentos sin control alguno”.
Pero, el caso más delicado , es la realidad de los precios de los productos que componen la llamada ” Canasta Familiar” que hoy ronda más de 27 mil pesos en una familia pequeña.
Se recuerda que para el gobierno de Hipólito Mejía, los supermercados eran ” llamados la Casa del Terror” por los altos precios de las mercancías esenciales.
Con el perremeísmo, según dice el pueblo, son lugares que no se pueden visitar. Pese a la ayuda social del Estado , a través de su política social, la inflación y los altos precios, absorben esas menudencias.
Los empresarios de supermercados están de risitas, pues nadie controla los precios . Hoy ponen un precio y mañana lo suben ” porque le da su gana”.
Ni Pro Consumidor ni la entelequia del Instituto Nacional de Control de Precios ( INESPRE) funcionan en ese sentido. Son instituciones que representan cargas para el erario público.
Dentro de las fusiones de entidades del Estado, la de estás dos, debe realizarse con carácter de urgencia a ver si desde ” una sola” se realiza una verdadera defensa al bolsillo de los más pobres o ” clase vulnerable

